Armando de la Garza
¡ESCÁNDALO EN LA CDMX! El Partido Acción Nacional (PAN) vuelve a quedar en ridículo tras recibir una contundente bofetada legal. Un juez ha destapado la cloaca de mentiras que el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe Echartea, junto a Santiago Torreblanca y María Elena Pérez-Jaén, orquestaron para intentar destruir la carrera del exsecretario de Turismo, Miguel Torruco Marqués.

¿FUE UNA VENGANZA POLÍTICA? ¡LA JUSTICIA LES DIJO QUE SÍ!
Tras meses de ataques mediáticos y mentiras viles, el Juzgado Vigésimo Cuarto de lo Civil de la Ciudad de México ha dictado una sentencia histórica que pone en su lugar a los panistas. Se acabó la impunidad: la autoridad judicial determinó que estos políticos mintieron descaradamente sobre la declaración patrimonial de Torruco.
Durante el proceso, quedó probado que el inmueble en San Antonio, Texas, estaba perfectamente legal y declarado, desmoronando la patraña que los panistas difundieron durante el pasado proceso electoral. ¡Los cacharon en la mentira!
¡EL CASTIGO QUE LES DUELE!
El juez no solo les dio una lección de ética, sino que los obligó a pagar por sus actos. La sentencia es un trago amargo para el PAN:
- PAGARÁN POR SUS BOCAS: Fueron condenados a pagar una indemnización por el daño moral causado a la reputación de un funcionario de 55 años de trayectoria.
- ¡A TRAGARSE SUS PALABRAS!: Se les ordenó publicar la sentencia en las mismas cuentas de X (antes Twitter) donde lanzaron sus venenosos ataques.
- LA HUMILLACIÓN PÚBLICA: Deberán publicar la resolución judicial en los mismos medios de comunicación (Milenio, MVS, La Prensa) donde ensuciaron el nombre de Torruco, con el mismo espacio y relevancia. ¡Que todo México se entere de su falsedad!
- CARTELES DE LA VERDAD: También tendrán que publicar la sentencia en el periódico de mayor circulación de la capital, dejando claro ante toda la sociedad que lo que dijeron fue una vil calumnia.
»LA VERDAD ESTABA DE NUESTRO LADO»: TORRUCO
Tras el fallo, Miguel Torruco Marqués no se quedó callado. Con la frente en alto, el exsecretario lanzó un mensaje lapidario para sus detractores: «Hoy una autoridad judicial me da la razón. Esta sentencia reivindica mi honor y prestigio frente a quienes creen que pueden difamar sin consecuencias».
El juzgado fue contundente: al ser funcionarios públicos, Tabe y compañía tenían la obligación de verificar la información, pero prefirieron usar la mentira como arma política.
¿Será este el fin de las campañas negras de la oposición? Por lo pronto, a los panistas les ha salido muy caro intentar jugar sucio con el honor de los demás. ¡LA JUSTICIA HA HABLADO!



