Por: Daniel Mercado
Bogotá. La DIAN llevó a cabo una incautación masiva de drones fotográficos de vuelo libre, que no representan ningún peligro debido a sus características de tamaño y peso, amparada en una medida oficial (Resolución 000242 de 2026 – DIAN) emitida el 10 de enero de 2026 que restringe el ingreso de drones al territorio colombiano como parte de acciones preventivas de seguridad ante posibles atentados.

La disposición no establece especificaciones sobre los diferentes tipos de drones, como tampoco el uso de ellos, en nuestro caso específico, el drone siendo una herramienta más de trabajo, ingresa y sale del territorio colombiano, lo que ha provocado retrasos, pérdidas económicas y complicaciones logísticas a profesionales extranjeros de la fotografía y el audiovisual que transitan por el país. El caso más reciente afectó a un grupo de fotoperiodistas internacionales que participaron en la Vitrina de ANATO y que tenían previsto permanecer cuatro días en Medellín antes de regresar a sus países de origen.

Los afectados denunciaron que la incautación de sus equipos ha generado serios inconvenientes operativos y solicitaron a las autoridades de Colombia una mayor difusión y socialización de la normativa vigente, con el fin de evitar situaciones similares a visitantes y profesionales internacionales que ingresan al país con fines laborales o turísticos.
Asimismo, hicieron un llamado a la Corporación nacional para el desarrollo del ecosistema drone – Condor drone Corporation de Colombia, para que gestione ante las autoridades competentes y organismos aduaneros mecanismos de revisión técnica diferenciada, especialmente en el caso de drones de baja capacidad destinados únicamente a levantar pequeñas cámaras, los cuales —según expresaron— no representan riesgos para la seguridad nacional ni para la población.
Los profesionales reiteraron que comprenden la importancia de las medidas de seguridad, pero insistieron en la necesidad de establecer protocolos claros, información anticipada y criterios técnicos que permitan distinguir entre equipos recreativos, profesionales y potencialmente riesgosos, garantizando así un equilibrio entre seguridad y actividad productiva internacional.



