Armando de la Garza
Washington D.C. – En una contundente intervención durante una audiencia del Comité Judicial del Senado de Estados Unidos, el senador John Kennedy lanzó duras críticas al gobierno de México, sugiriendo que tanto el expresidente Andrés Manuel López Obrador como la actual presidenta Claudia Sheinbaum estarían “en el bolsillo” de los cárteles de drogas. Esta acusación surge en el contexto de un creciente debate sobre la crisis del fentanilo en Estados Unidos, que ha llevado a miles de muertes por sobredosis en los últimos años.

Kennedy no escatimó en palabras al cuestionar la efectividad de las autoridades mexicanas para combatir el tráfico de fentanilo, una potente droga sintética que ha inundado el mercado estadounidense. “¿No es una gran parte del problema que el presidente López Obrador y ahora la presidenta Sheinbaum viven en el bolsillo frontal de los cárteles de drogas?”, planteó durante su intervención, generando un fuerte revuelo en la audiencia.
La declaración del senador se produce en un momento crítico, cuando el Congreso estadounidense evalúa la posibilidad de clasificar permanentemente el fentanilo como una droga de la Lista 1. Esta medida podría intensificar los esfuerzos para frenar la crisis de sobredosis que ha devastado comunidades en todo el país.
Los comentarios de Kennedy se enmarcan en una creciente frustración de los legisladores estadounidenses con respecto a la respuesta de México ante el tráfico de drogas. A lo largo de los años, muchos han señalado que la falta de acción efectiva por parte del gobierno mexicano ha contribuido al aumento de la producción y el tráfico de fentanilo.
La crisis del fentanilo ha provocado un aumento alarmante en las muertes por sobredosis en Estados Unidos, lo que ha llevado a un llamado urgente a la acción tanto a nivel nacional como internacional. En este sentido, Kennedy instó a la Administración Biden a adoptar medidas más enérgicas para presionar a México a que tome un papel más activo en la lucha contra este problema.
La respuesta del gobierno mexicano a estas acusaciones aún está por verse, pero la tensión entre ambos países se intensifica a medida que la crisis del fentanilo continúa en aumento. La audiencia del Senado refleja no solo una preocupación por la salud pública, sino también las complejas relaciones diplomáticas y de seguridad entre Estados Unidos y México en la lucha contra el narcotráfico.
La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la cooperación bilateral en materia de seguridad y la necesidad de un enfoque más integral para abordar las causas subyacentes del tráfico de drogas en la región.



