Por Armando de la Garza
Dudas sobre la Gestión de la CFE ante la Persistente Falla en el Suministro
Hoy, la nación se enfrenta al cuarto día consecutivo de crisis eléctrica, dejando a miles de ciudadanos en la oscuridad y poniendo en entredicho la capacidad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para hacer frente a situaciones de alta demanda energética. ¿Es realmente la ola de calor la única responsable de esta situación? ¿Por qué otras regiones, como Estados Unidos, no sufren de problemas similares a pesar de condiciones climáticas adversas?
Ante estas interrogantes, la atención recae en Manuel Baltrett, director de la CFE, quien ha sido señalado por su aparente indiferencia ante la crisis. Mientras tanto, el malestar entre la población crece, cuestionando no solo la respuesta de la CFE, sino también su compromiso con el bienestar del país. La frase «le importa un cacahuate» ha resonado en redes sociales y conversaciones cotidianas, reflejando la frustración y desconfianza hacia las autoridades responsables del suministro eléctrico.
Es evidente que la situación va más allá de la simple coyuntura climática. La falta de mantenimiento en infraestructuras, la falta de inversión en energías renovables y la opacidad en la gestión de recursos son solo algunas de las posibles causas subyacentes que merecen ser investigadas y abordadas de manera urgente.

En tiempos de crisis, la transparencia y la rendición de cuentas son más importantes que nunca. Los ciudadanos exigen respuestas claras y soluciones concretas, no excusas ni evasivas. La crisis eléctrica no solo es un problema técnico, sino también un reflejo de la calidad de la gestión pública y la responsabilidad social de las instituciones encargadas de garantizar un servicio tan vital como es el suministro de energía eléctrica.



